lunes 22 de febrero de 2010

Delivery Boy

Es oficial. Hoy hace un mes que no prendo la hornalla ni el horno. Los telefonos de la pizzeria y la rotisería son mi top en el ranking de hottest numbers. Todo lo que como llega en moto. Ah, y un dia pasé por el automac. Ahora, me pregunto... Esta mal esto? Si no se me canta cocinar, por que hacerlo? Tengo cosas mucho mas importantes que hacer. Por ejemplo, comer. Si pierdo tiempo comiendo no tengo tiempo para cocinar.

Además soldado que huye, sirve para otra batalla. No esta mal dejar de intentarlo cuando la cocina te caga a palos. Obviamente que uno cocina y se come lo que venga y cree que le salio rico. Los fideos salen hechos una pelota de futbol, pero ''asi tiene mas onda''. La salsa consiste en abrir un carton de pure de tomate y tirarlo al fuego... y decir que preparaste salsa filetto...

La ultima vez que una verdura desfilo por aquí, fue porque un amigo pidio ''verduras grilladas'' en el delivery... Por dios, es el robo del siglo!! Dos zanahorias, una berenjena, un tomate, 5 minutos al microondas y te lo venden a 20 pesos!! Y como la gente es boluda, lo compra. Boluda y fashion, porque comer verduras grilladas es re top. De frutas ni hablemos. No recuerdo la forma de la manzanas. Si una serpiente quisiera tentarme como a Adan y Eva, lo unico que puede ofrecerme es un alfajor o un paquete de maní...

Lo bueno es que todo esto me abre muchas puertas. Ya soy amigo de los pibes de la moto. Es mas, a veces pido para mi y para el repartidor y comemos juntos. Yo pongo la bebida y me ahorro la propina... todo cierra!

Insisto, para mí esto no está mal. Mi apendicitis no tuvo nada que ver con el delivery. Fue la ultima vez que cociné.

jueves 9 de julio de 2009

A.P.B.

Mal de muchos, consuelo de todos, dice un refrán. Quizas es mi lema hoy en dia para no sentirme tan idiota, cuando veo que la gente de mi edad es bastante inutil al igual que yo en lo que se refiere al mantenimiento de la casa. En una encuesta realizada por mi, a jovenes de entre 22 y 28 años, un 50% respondio que no sabe lo que es el cuerito de la canilla, el 80% no tiene ni idea de que hacer si se traba la cerradura, y aun peor, el 35% no sabe como se prende el horno.

Esta experiencia de vivir a solas te lleva a aprender a moverte solo, sabiendo que lo que dejas tirado a la mañana, a la tarde, va a seguir ahí! Que lo que se rompe, no aparece arreglado al otro dia; o que si la lamparita se quemó, hagas lo que hagas, hasta que no la cambies no va a volver a prender.

Pero como los boludos somos bastantes, y siempre hay gente de marketing que piensa en nosotros, ha habido un creciente desarrollo de los que se han dado en llamar “Productos APB” o “Aptos para Boludos”.

Entre los mismos, podemos mencionar por ejemplo al “Arroz que no se pasa ni se pega”. Podes dejarlo en el agua 2 dias, tirarlo al fuego directamente, cocinarlo con un soplete o comerlo crudo, nunca se va a pegar ni pasar. Siempre va a quedar igual de duro y feo, como si estuvieras masticando canto rodado (queda barbaro con manteca). Otro caso para ilustrar el punto son las comidas listas congeladas. Te encontras con una milanesa, un pollo con papas, empanadas, tartas y pizzas, cuya unica necesidad consiste en unos cuantos minutos de microondas (el mismo paquete aclara cuantos, para que no la quememos), y listo! Elijas el sabor que elijas, todos tienen el mismo gusto a papilla salada, pero podes decir que, tecnicamente, cocinaste.

Ademas, todos estos productos tienen denominaciones muy similares, que nos indican que, si sos mas inutil que matafuego de balsa, TENES que tenerlos en tu casa. Algunos, por ejemplo, terminan con “FACIL”: “Pega-Facil” (no pega nada, excepto los dedos), “Limpia-Facil” (NUNCA es facil), “Abre-Facil” (Que tan dificil puede ser abrir algo???).

En casos extremos, tenemos toda la linea de productos “SOLO AGREGUE AGUA”!! Con ellos, podemos por ejemplo hacer una torta, una sopa, un salsa, cemento, o un sillón, solamente tirandole agua encima!!! Asi por ejemplo pasa con el puré instantaneo… No solo se completa con agua, sino que además… trae instrucciones!! Maravillas de la ciencia moderna, para los boludos como uno.

Gracias, a todos los desarrolladores de productos, que piensan en la gente normal, como uno, que no sabe para que sirve la espumadera, para que se usa la cuchara de madera, o qué demonios es el baño maría. Mal de muchos… consuelo de tontos. SI A LOS APB!

miércoles 1 de julio de 2009

Relaciones Peligrosas

Desconcertado totalmente. Asi debe estar el pobre muchacho. Finalmente, se mudó mi vecino al deshabitado departamento contiguo al mio. Un pibe copado, buena onda, de mi edad, que se la pasa con la novia aunque aclara que “ella no vive ahí” (Verdad o le raja al compromiso? Mmm). Es un tipo común (pero no como De Narvaez, si no, viviria en un Country común y tendría un Audi común), y no habría mayores problemas con esto, si no fuera porque yo no lo soy.

No puedo evitar pensar las cosas que debe estar pensando sobre mi. En tan poco tiempo en mi departamento, han pasado las situaciones mas insólitas. Imagino cosas que deben estar dando vueltas por la cabeza del muchacho:

- “Que capo el pelado este, no se muda nunca, usa el depto de bulo”.

- “Me parece que el pelado es trolo, lo vi entrar con un amigo y 2 velas aromatizadas”.

- “El pelado y el amigo puto están escuchando Diego Torres…. Que putos!”

- “Uy, el pelado vino con el amigo puto y una mina… le caben todas!”

- “La mina esta cocinando! Que capo el pelado, es puto pero no boludo!”

- “Si yo fuera el pelado, me garcho a la mina y hago que cocine el puto”

Obviamente que el tipo, todo esto que piensa, no lo piensa porque sí. Mucho de esto está motivado por charlas que se han dado en nuestra guarida, y que, sacadas de contexto, dan cosas raras que pensar. A saber:

- “El que la tiene grande, en el boliche apoya y ya ganó” (Amigo 1)

- “La semana que viene vamos a venir en tanga y nos vamos a meter en la pieza a ver si dejan ese Playstation” (Amiga 1).

- “Yo meto 5 por día… Que, no es normal?” (Amigo 1 nuevamente… la debe tener grande en serio)

- “La velita donde la pongo?” (Amigo 2)

- “No se tu, pero yo, no dejo de pensar…” (Luismi en la radio)

Mas alla de todo, que piense lo que quiera. Comermela, no me la como, pero casi seguro tenga razón en todo lo demás.

lunes 29 de junio de 2009

El Ataque de los Tomates Asesinos

Se puede decir que soy un tipo perseverante. Mucha gente dice que ser perseverante es una virtud. Que “persevera, y triunfarás”. Que seguir intentándolo a pesar de no lograrlo, es de una persona con carácter forjado y que merece respeto.

El que inventó todas esas idioteces, era algún boludo fracasado. Detrás de todo perseverante se esconde un tipo que falló muchas veces al intentar algo. Básicamente, el perseverante es un pelotudo que no aprende de sus errores. Y yo bastante pelotudo soy, así que no me bastó con haber tentado a la cocina en una ocasión, y quise volver a hacerlo.

No podía ser tan difícil. Había visto a mi vieja cocinando tantas veces! Y lo hacía con una naturalidad increíble. Para ella, freir una milanesa o hacer un risotto, era mas fácil que comerlo. Yo carecía y carezco, tanto de la práctica como de la teoría, pero dicen que mirando se aprende y entonces me mandé.

El domingo fui a almorzar a la casa paterna. Después de perder 3 horas esperando para votar, por culpa de un presidente de mesa enano, inútil, y con complejo de Susano o Niño cantor de la lotería frustrado (Jorge García… votó! Si lo escuchaba una vez mas, lo cagaba a trompadas), nos fuimos a comer los fideos que iba a preparar la vieja. Me apuré para llegar antes de que estuvieran listos, para poder apreciar y copiar cada movimiento.

Todo empezó facil. Prender la hornalla. Sabia hacerlo eso. Agarró una olla y la llenó de agua, le puso sal gruesa, y un chorro de aceite. Mi mente grababa cada paso cual filmadora. Hasta que se fue todo la bosta. En menos de 20 segundos, agarró una cuchilla, tomates, cebollas, ajies, pimenton, y no se cuantas cosas mas… no se de donde, apareció la salsa hecha. Todo esto, mientras intentaba despertar a mi hermano, hablaba de las elecciones y barría los pelos que el perro habia dejado tirado. Por un lado, no entendía como podia hacer todo eso a la vez; por otro, me sentia en esas propagandas de la tele, donde aparecen un gordo y un aparato, 10 dias, escena perdida, y el gordo se tranformó en He-Man. De una bolsa de vegetales, pasamos a una salsa sin escalas. Ahí perdí el interés y me dediqué a comer. Pero en secreto, me estaba reservando para mi batalla final. De mas está decir, que los tallarines estaban bárbaros.

Esa noche era LA noche. No iba a aceptar que nada me detuviera. Preparé mi armamento: olla grande, olla chiquita, colador para fideos, espumadera (una vez mas… wikipedia, my friends!), aceite y sal gruesa. La salsa la compré en cartón. Me mentalicé para la pelea. Salí a comprar queso rayado, puse “The Eye of the Tiger” en el mp3, y subí corriendo la escalera al primer piso, levantando los brazos nuevamente, como Rocky, como un nabo total. Segundos afuera, a pelear!

Hornalla encendida, olla arriba con agua hasta la mitad, sal gruesa a gusto, y un chorrito de aceite. Un chorrito como de medio litro, se me fue la mano. Olla pequeña, abro la caja de salsa, y adentro. Sal a gusto nuevamente. Tapo ambas ollas y voy a buscar el paquete de fideos… Al volver, veo ambas ollas totalmente desbordadas. El agua brotaba de la olla grande como un geiser, y la salsa salia despedida a chorros como sangre en la pelicula mas gore que te puedas imaginar. Contemplé la escena, frustrado, y con el paquete en la mano. El paquete de fideos eh.

10 minutos despues, disfruté un rico plato de tallarines a la bolognesa, cortesía de “La Nona”, delivery de comidas caseras. Me fui a dormir sabiendo que al dia siguiente, la batalla continuaba. Esta vez, para limpiar la cocina, mas sucia que la habitación de “Saw”.

Pero esa es otra historia, que dejaremos para otra ocasión. Round 2: Continuará.

viernes 26 de junio de 2009

Do's and Dont's

Del ingles, cosas que está bien hacer (Do), y cosas que está mal hacer (Don’t). Hay cosas en la vida que se aprenden leyendo, cosas que se aprenden gracias a la sabiduría de otros, y cosas que se aprenden a prueba y error. Y cosas que no se aprenden y son un error tras otro. Pero siempre podemos reirnos del boludo que se equivoca y decir: “WOW, no voy a hacer eso!”. Asi que, el boludo les pasa una pequeña guía practica para evitar inconvenientes y situaciones no deseadas en su departamento de soltero:

DO

Sacar la fuente del horno con una manopla

DON’T

Sacarla con un trapo mojado. O sin nada. Quema y duele. No es joda.


DO

Andar en bolas por la casa. Total, vivis solo!

DON’T

Dejar la cortina abierta. El vecino ya te conoce demasiado.


DO

Una cena con amigos. Siempre es un buen momento.

DON’T

Comprar vino para la cena. Si se compra, no tomarlo. Por algun motivo que desconozco, cinco personas gritando “ALZA LA MANO Y MENEA LA COLA” a las 3 am, enojan a la gente del consorcio.


DO

Ordenar toda tu ropa, mamá no está para guiarte a un calzoncillo limpio.

DON´T

Tirar todo adentro del placard. Jugar al detective para encontrar tu ropa. Probablemente no encuentres tu slip respondiendo a la pregunta “Si yo fuera un calzoncillo, adonde iria?”.


Todo esto lo aprendí en solo 2 semanas. El problema es que todavía tengo un montón de DON’Ts sin su DO correspondiente. What the fuck?

DON´T

Limpiar el sartén de teflón con virulana. La milanesa se quemó, y el sarten no sirve mas. Perdí por todos lados.

DON’T

Las cosas plateadas y doradas POR NINGUN MOTIVO tienen que entrar al microondas. Excepto, que quieras disfrutar un show de fuegos artificiales dentro del artefacto. Lindo, muy lindo. Y peligroso!

DON’T

Calzoncillos y medias no son instrumentos de decoración. Al menos Falabella no los vende como tales.

DON’T

CIERREN LAS CANILLAS! SIEMPRE!! POR EL AMOR DE DIOS CIERREN LAS CANILLAS!!


Alguna recomendación que quieran darme, antes de que prenda fuego las cortinas?

martes 23 de junio de 2009

Cenando con Jack Sheppard

Con el correr de los dias te vas dando cuenta de que sabes hacer un montón de cosas que creias que no sabias hacer. Sabes levantar la cortina. Aprendiste que el rollo del baño no es marrón y de cartón: es blanco y acolchonadito (Cómo no me dijeron que había que cambiarlo???). Te diste cuenta de que, por mucho que la mires y lo desees, es muy poco probable que la cama, al volver de trabajar, esté hecha, prolija, como la cama de tu ex casa. Y que no trae manual de instrucciones. Pero aunque el tiempo pase, hay una tarea que encuentra mas complicaciones que soluciones: alimentarte.

El mediodia es un paraíso. Comes en la oficina o en sus alrededores, la comida no es un manjar, pero sabes que está. Que la pizzeria “El Rafa” o el de los sanguches de milanga, nunca te van a dejar de lado. El problema es cuando cae la noche y nos sentamos en la mesa esperando el plato de comida de la vieja. Y no llega. Ante la situación, intenté varias formas de solucionarlo:

  1. Grité 3 o 4 veces “Ya está la comida????”. Obtuve un “Callate pelotudo, que no escucho a Tinelli!!” de parte de un vecino. Misión fallida.
  2. Quise hacer la fotosíntesis. No funcionó. Quizas por la falta de luz solar. Mañana vuelvo a intentar.
  3. Me fui a dormir sin comer. Tampoco funcionó. A las 3 am devoré un paquete de galletitas Surtido. Y me comí hasta las que todos dejan.

Luego de algunos dias de esta rutina, decidí que era hora de procurarme alimento verdadero por mi cuenta. Tomé coraje y abrí la heladera. Inventario:

- 1 Coca

- 1 Coca Light

- 1 Vino Blanco

- 3 Speed

- Un cartón de leche

- Un pote de mostaza (¿?).

- Un trapo rejilla (fuck y mas fuck!)

Descarté las ideas de emborracharme con el vino para pasar el hambre, de comerme el trapo rejilla adobado con mostaza, y como aún era temprano, me fui al chino mas cercano para aprovisionarme.

Entré a lo de Chinchuleche y fui a la gondola de “Alimentos Congelados”. Que esperabas? Agarré una caja de hamburguesas, 6 panchos, y sus respectivos panes. Pensé astutamente en combinarlos con la mostaza, y me sentí el Gato Dumas. Le pagué al asiático y volví al depto con aires de quien ha ganado una batalla. Elegí los panchos como menú. Pero primero me miré un capitulo de Dr. House. Se hicieron casi las 23 y mi estomago pedía provisiones. Entonces puse el mantel. Un plato y un vaso. La mostaza sobre la mesa. Los panes. Prendí el fuego y abrí la alacena.

No tengo ollas. Ni plancha. Ni sartenes. Me comí 3 panes de pancho con mostaza. Nota mental: Ir al bazar.

Hoy la heladera está llena. Con imanes de deliverys. Y sigo sin ir al bazar.

Easy lo haces vos?

Convengamos que la mayor parte de los nacidos entre 1983 y 1990, somos bastante inútiles en cuanto a quehaceres domésticos se refiere. Despues de 1990, no se salva ninguno. Pero nosotros, los veinteañeros de hoy, tenemos poco contacto con los problemas cotidianos que se presentan en el hogar, y que suele resolver nuestro padre, o madre (en defecto del padre).

Tareas tan sencillas para ellos, como cambiar el cuerito de una canilla, destrabar una cerradura que no quiere abrirse, hacer un huevo poché sin que la yema pase a mejor vida, o sacar la manchita de tinta del puño de la camisa, a nosotros nos resultan mas dificiles que jugar al tenis con una cuchara.

De quien es la culpa? De nuestros padres, que nos sobreprotegen? De nosotros, que nos importa un carajo aprender esas cosas? De Carlos Saúl? De la gripe porcina?

Pero no caemos en la cuenta de esto hasta que enfrentamos a la fiera. Y ahí estaba yo. Habia terminado de armar un fucking mueble para colocar el microondas. En la caja decía "Tiempo de armado: 90 minutos". Tardé 3 horas y media, y me tuvieron que ayudar. Pero hice solo la mayoría (mentira). Eran las 23:50 cuando por fin coloqué el mueble en su lugar, y deposité el microondas encima. La felicidad brotaba por mis poros, hasta que enchufé el microondas y... EL ENCHUFE NO ANDABA! Me fui a dormir puteando a la electricidad y a Thomas Edison.

Dia siguiente, domingo. Yo queria que anduviera el microondas. Lógico: sin microondas, no tenía reloj en toda la casa. El electricista se estaba comiendo un asado con la familia, seguro. Y no quería pedir ayuda: esta vez, era personal.

Armado con un buscapolos (jovenes inútiles, referirse a Wikipedia... seguro saben lo que es Wikipedia!), corté la luz y me enfrenté a la bestia, que se reía amenazante con sus dos patitas en diagonal y su patita recta. Saqué la tapa, y no la rompí. 1 a 0. Saqué los dos tornillos, sin electrocutarme, ni perderlos. 2 a 0. Y vi cómo se retorcian ante mi un cable amarillo, uno azul, uno verde y uno rojo. En una observación digna de Sherlock Holmes, vi que el rojo estaba suelto. Pero fui aún mas sagaz, y vi que habia un espacio libre en el enchufe... como para conectar un cable!

Decidí que ese cable iba a hacer que el enchufe funcionara, o iba a reventar los tapones. Lo conecté, transpirando como Bruce Willis en "Diehard". Y me decidí a dar la luz.

El pitido del microondas funcionando fue como el grito de un gol. Levanté los brazos en señal de triunfo como un pelotudo, no recuerdo bien porque estaba en extasis, pero creo que hasta hice el inflador como el Piojo Lopez. Cerré el enchufe y lo miré desafiante. Puse en hora el microondas.

Pato 1 - Departamento 0. Chupate esa, gil.

Y uds... como se llevan con su hogares?